Un año después de las inundaciones por el temporal de agua en Asturias las cosas siguen paradas. Algunos damnificados no han sido indemnizados, los ríos y playas no están totalmente limpios y el Bao sigue siendo la caleya de Trevín.

la chapuza que diseñaron para solucionar de emergencia pasó a ser definitiva, se han producido ya varios accidentes y el tráfico se colapsa en verano. Es la peor solución que podía haberse pensado.

A esto tenemos que sumar que cada vez son más los peregrinos que se juegan el tipo. Por el Bao pasa el camino de Santiago y los caminantes no tienen ni siquiera un arcén para pasar. Este es el compromiso del gobierno socialista de Zapatero con el Occidente asturiano, carreteras de los sesenta que estaban bien para los seiscientos pero que nos resistimos a aceptar como definitivas.

 

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