Por su interés , reproduzco íntegramente el discurso de Isabel Pérez Espinosa en FADE:

” Agradezco la oportunidad que me brinda la Federación Asturiana de Empresarios y el Comité Ejecutivo de la Cámara de Comercio de Oviedo de poder esbozar las principales líneas del programa de gobierno con que al Partido Popular concurre a las elecciones en Asturias.

Me gustaría que esta reunión no sea sólo la primera de otras muchas, sino el inicio de un nuevo modelo de relaciones entre al PP de Asturias y los empresarios.

Y creo que la renovación que está desarrollando el PP no debe huir de la autocrítica. Debo reconocer, que  las relaciones entre el PP y la patronal en Asturias no han sido todo lo fluidas y productivas que deberían haber sido.

Aspiro a contar para el proyecto del PP con el apoyo de las personas más dinámicas de la sociedad, de los empresarios y los emprendedores. Y con ese objetivo me presento hoy ante ustedes: son ustedes quienes afrontan el riesgo empresarial de crear empleo y riqueza en beneficio de toda la sociedad.

Después del brillante, detallado y acertado diagnóstico  de Severino, en la última asamblea de FADE, no creo necesario volver a incidir en las características de la crisis en nuestra región.

Sin embargo, no puedo dejar de destacar que el Gobierno socialista de Asturias ha conseguido colocar al Principado no ya en la periferia geográfica sino también política y económica del Estado.

Todos los días conocemos una nueva afrenta a nuestra Comunidad Autónoma; cuando no es la supresión de vuelos, es la sustitución del Alvia. Por no hablar de los retrasos y falta de compromiso del gobierno del Estado con nuestras infraestructuras, especialmente la alta velocidad.

Confieso que siento vergüenza como política asturiana al verme obligada a tener que incluir en el programa electoral, por ejemplo, la reclamación de la inmediata finalización del tramo Unquera-Llanes de la Autovía del Cantrábrico, una obra que debería estar concluida hace mucho tiempo.

Como presidenta del Principado, mi primera exigencia ante la administración central será la fijación de un calendario real, con compromisos políticos y presupuestarios de las infraestructuras pendientes en Asturias.

Vencer a la crisis y generar confianza son los grandes objetivos de nuestro programa de gobierno. Un programa condicionado por una urgencia: crear empleo.

No tenemos que inventar nada y tampoco tenemos recetas mágicas. Las claves son el control de cuentas públicas, la liberalización de mercados y las políticas sociales sostenibles.<span> </span>

El equilibrio presupuestario debe ser la apuesta del gobierno de Asturias, para favorecer el crecimiento y creación de empleo sin recurrir a un endeudamiento permanente.

El gobierno de Asturias debe apostar por la transparencia para dar a conocer la realidad de la gestión pública.

Hay campos en los que los esfuerzos de transparencia deben ser más rotundos y categóricos: las retribuciones de los responsables públicos, que pagan todos los ciudadanos, deben ser conocidas; la contratación administrativa, que debe garantizar que se elija al mejor; la selección del personal, que debe garantizar que también se elija el mejor, esto es, al que mayor mérito y capacidad haya demostrado; control de las cuentas públicas, que debe garantizar el uso adecuado de los recursos de todos.

Si alcanzo la presidencia del Principado me comprometo a aprobar una ley de transparencia y buenas prácticas que preste especial atención a estos ámbitos.

Estoy convencida de que las CCAA no son un problema, lo que ocurre es que las CCAA “tienen problemas”, el Principado de Asturias tiene problemas, y problemas que es urgente resolver, negarlo es hacer un ejercicio de irresponsabilidad impropio de un país serio y que aspire y necesite proyectar confianza.

Debemos reducir y racionalizar el Sector Público, para ello vamos a realizar previamente un plan de auditorias de todos los entes que componen el sector público autonómico para valorar su coste-eficacia. A partir de ese momento acometeremos una importante reducción de entidades públicas con el objeto de mejorar su grado de eficiencia, reducir los gastos operativos e incrementar la calidad de sus prestaciones.

Tenemos que acabar con los solapamientos de competencias y gasto entre la administración y las autonómicas y locales.

Por ejemplo, las políticas en materia de promoción económica y apoyo al desarrollo empresarial en Asturias están diseminadas en múltiples órganos y dependencias de la Administración, con competencias compartidas y solapadas, que impiden la coordinación adecuada y sobre todo, la posibilidad de aportar respuestas integrales a los empresarios que requieren ayuda o incentivos por parte de la Administración, por ello, pretendemos, integrar instrumentos y coordinar esfuerzos y recursos para mejorar la gestión, y reducir los costes de la burocracia. Este compromiso incluye:

– potenciar el papel de los representantes empresariales en los entes y sociedades publicas de promoción económica;

– reducir el número de instrumentos destinados al apoyo empresarial mediante su integración o fusión;

 – y mejorar su coordinación, creando órganos de gobierno comunes y especializando sus competencias: ente único para el desarrollo de políticas de I+d+i  e integración de los instrumentos de capital riesgo.

De la misma manera, desde el PP, pretendemos reforzar las políticas de apoyo a la financiación empresarial, que ayuden a superar el déficit de crédito empresarial y que permitan movilizar recursos adicionales ante unas expectativas presupuestarias negativas. Para ello se integrarán las iniciativas de financiación y refinanciación empresarial en un instrumento financiero único.

La crisis ha hecho evidentes los desequilibrios estructurales del mercado laboral asturiano, que, si en épocas de bonanza no tenía capacidad para aportar mano de obra cualificada a muchos sectores de actividad que necesitaban trabajadores para crecer, en la situación actual, está expulsando del mercado laboral a un gran número de personas con serios problemas de recualificación.

Contar con una educación y una formación de calidad es condición indispensable para impulsar la productividad, la innovación, la adaptación  a los cambios y la capacidad de generación de empleo, todo ello imprescindible para la recuperación económica.

Para ello la coordinación entre el sistema educativo y el productivo es básica para señalar después propuestas que conduzcan a la mejora de la formación.

Necesitamos fortalecer el valor y la imagen social de la Formación Profesional, alejándola del riesgo de ser percibida de nuevo como una alternativa devaluada o que se convierta sistemáticamente en receptora de fracaso escolar y en una vía educativa de segundo orden, con las consecuencias que ello puede tener.

Las limitaciones demostradas por las políticas activas de empleo actuales, exigen diseñar iniciativas innovadoras que se dirijan a conseguir que los desempleados cumplan con los niveles de conocimiento y aptitud que requieren las empresas.

Con esta premisa, el gobierno del Partido Popular pondrá en marcha un Plan de Integración Activa de la Empresa cuyo objetivo es garantizar la empleabilidad. El Plan se articulará desde las necesidades específicas y los requerimientos manifestados por las empresas.

Ajustar los títulos a los perfiles profesionales demandados por el sistema productivo y por la realidad del mercado laboral podrá evitar el desajuste entre los requerimientos empresariales de cualificaciones profesionales y el diseño de la oferta formativa, bien porque no hay suficiente oferta formativa en determinadas profesiones, o porque sus contenidos no se ajustan a lo demandado por el sistema productivo.

El sistema de cualificaciones y de formación profesional debe responder con agilidad a las necesidades del mercado laboral y trasladarlas a las correspondientes ofertas tanto de formación reglada como de formación para el empleo.

Debemos facilitar desde las administraciones educativas y laborales la acreditación oficial de las competencias profesionales adquiridas por diferentes vías, incluida la formación no reglada y la experiencia laboral. Es fundamental tanto para lograr una ubicación correcta del capital humano en el mercado laboral, como para estimular la extensión de la formación a través de procesos de formación permanente, en particular para los colectivos poco cualificados “oficialmente” pero con una experiencia profesional dilatada.

Nos comprometemos a posibilitar que los programas formativos para trabajadores ocupados lleguen a las empresas con independencia de su tamaño, salvando las dificultades de tipo organizativo y de capacidad de gestión a la que se enfrentan las Pymes para poder participar más ampliamente de la misma.

Debe permitir a los trabajadores valorar la rentabilidad de su esfuerzo formativo, en términos de mejoras salariales y/o profesionales, y a las empresas calibrar los beneficios que la formación de sus plantillas puede reportar a medio plazo en términos de eficiencia, innovación y competitividad.

La formación, la investigación y la transferencia tecnológica son claves para que Asturias salga de la crisis. Con una educación de calidad seremos capaces de formar a los futuros profesionales que creen valor. Con una investigación de excelencia podremos mejorar sensiblemente el tejido productivo de Asturias.  Porque en la educación y la formación está el futuro de la empresa y por tanto el de la región.

Una buena política económica es la mejor política social. Dentro de las políticas sociales debo referirme a nuestro sistema sanitario público por el gran impacto que tiene en nuestro presupuesto regional.

El sistema sanitario público es un pilar fundamental de cohesión de nuestra sociedad. En el Partido Popular defendemos un sistema sanitario público para todos los ciudadanos, y estamos dispuestos a tomar las medidas para garantizar su sostenibilidad. Sostenibilidad no sólo en términos financieros, sino también en términos de legitimación social y profesional.

Asumimos la necesidad de adoptar medidas de intervención sobre el gasto sanitario. Medidas que dirigiremos hacia 5 líneas estratégicas:

1. Política de RRHH.

2. Política del Medicamento.

3. Políticas de centralización de compras y análisis coste-efectividad en la incorporación de nuevas tecnologías.

4. Políticas dirigidas al uso racional de los recursos sanitarios.

5. Políticas de transparencia y ajuste presupuestario.

En definitiva, queremos un Principado de Asturias en el que empresarios encontréis el mejor escenario para la creación de empleo, riqueza y prosperidad.

Quiero un gobierno para Asturias que entienda que sus ciudadanos saben regir sus destinos mucho mejor que un burócrata, o que un apóstol de la ingeniería social. Un gobierno que no busque la confrontación por sistema, ni la sumisión con recompensas. Que no teja redes clientelares.

Quiero un gobierno austero que examine hasta el último euro de sus gastos, que libere recursos para inversiones productivas y rebajas de impuestos, que erradique los gastos superfluos. Un gobierno transparente y fiscalizado. Sin zonas grises, ni opacidad.

Los asturianos somos dinámicos e innovadores, nos esforzamos a diario para construir un futuro mejor para nuestras familias y para toda nuestra sociedad.

Sólo quiero un gobierno que esté a la altura de los asturianos. No pido tanto. No pido más. Quiero presidir este gobierno con el apoyo, el trabajo y la ilusión de todos los asturianos.

Muchas gracias. “

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