No sé si los  pensionistas conservan la carta que le mandó en enero el ministro de Trabajo en la que les decía que «el mantenimiento de su poder adquisitivo quedaba plenamente garantizado y mejorado». Si la tienen, les animo a releerla y reflexionar si les mintió con esa promesa porque nadie mejor lo sabrá.
Este año y el próximo los pensionistas tendrán menos dinero en sus bolsillos porque no les suben la pensión, pero les suben el IVA en julio, el recibo de la luz un 4% (ya un 50% más caro desde que gobierna el PSOE) y la cesta de la compra, por lo que inevitablemente perderán poder adquisitivo. Además, si tienen unos ahorrillos o un plan de pensiones el gravamen será mayor, decisión que castiga a los que prefirieron ser hormiga antes que cigarra e invirtieron en ahorros para la jubilación. Es la primera vez en quince años que los pensionistas pierden poder adquisitivo y los planes del Gobierno para el 2011 es que lo sigan perdiendo. Tendrá que explicarles el Ministro dónde ve la mejora.
Para garantizar las pensiones y el estado de bienestar de nuestros mayores se firmó el Pacto de Toledo. Si ha de hacerse alguna reforma ha de hacerse dentro de este pacto y no por decreto. En el Congreso este espíritu de consenso une a todos los grupos excepto al socialista, que ya quedó solo en tres ocasiones: el 25 de mayo los socialistas votaron en contra de una moción del Grupo Parlamentario Popular que garantizaba el cumplimiento del Pacto de Toledo y pedía la revalorización de las pensiones. Volvieron a oponerse el 8 de Junio a un punto de IU que pretendía que el Gobierno no tomara medidas de reforma de las pensiones de forma unilateral al margen del Pacto, y por tercera vez, el 15 de junio, los socialistas no apoyaron la moción de CIU sobre la necesidad de reafirmar los principios del Pacto de Toledo.
Si el sistema está en riesgo es porque todos estos años el incremento de las pensiones mínimas por encima del IPC no se produjo con cargo a los Presupuestos sino a los recursos del sistema, es decir, fueron los propios recursos de los pensionistas los que soportaron estas subidas mientras que el Gobierno derrochaba y aumentaba el gasto corriente. Además, el Gobierno no asumió sus obligaciones financieras, entre ellas la de incorporar los excedentes (tiene una deuda de ingresos al fondo de Reserva de más de 10.000 millones de euros que corresponden al 2008 y 2009).
Para volver a estabilizar el sistema, es necesario que se supriman las cargas indebidas que padece la Seguridad Social, que volvamos a la senda del crecimiento y el empleo y se tomen medidas de austeridad y máxima eficacia en el gasto. Justamente lo contrario que hace este Gobierno, que cambia el destino de las partidas, no realiza las reformas necesarias para crecer y crear empleo y derrocha a manos llenas.
Frente a esto hay socialistas que dejan oír su voz en contra, hay otros que eligen la ‘militancia’. Lamentablemente, muchos están más cerca del éxtasis de Pajín que del sentido común y son incapaces de levantar la voz dentro de su partido defendiendo los intereses de un gran número de jubilados y prejubilados a los que no se les engaña ni con cartas de ministros ni repitiendo argumentarios.
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