Los empresarios de Avilés están sufriendo una oleada de robos. Los últimos ocurridos esta misma semana: a los camiones de una autoescuela le robaron las baterías y  un estanco fue desmantelado por completo. Los daños en ambos casos superan ampliamente la cifra estimada ya que obligan a los empresarios a hacer nuevas inversiones y además les tienen varios días paralizados los negocios.

Ante este aumento de la tasa de robos y delitos contra la propiedad el gobierno está impasible. El esfuerzo no se dirige a garantizar la seguridad de los ciudadanos sino a maquillar las estadísticas.

Le he pedido en varias ocasiones a la alcaldesa de Avilés que reuna la junta de seguridad ciudadana,que es el foro adecuadao para analizar y valorar la seguridad pública de la ciudad,  pero insiste en no hacerlo. ¿Qué más tiene que pasar para que lo haga?

Necesitamos poner en marcha un plan para prevenir los delitos y aumentar la seguridad ciudadana. Y eso pasa por aumentar la coordinación entre las fuerzas y cuerpos de seguridad del estado y dotarles de los medios adecuados.

Avilés necesita un plan se prevención de robos y hurtos.

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